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Trastornos en la Sexualidad de la Mujer I

La respuesta sexual femenina está fuertemente condicionada por factores psicológicos, afectivos y relacionales, lo cual explica que hasta ahora estén resultando infructuosos los esfuerzos por encontrar un fármaco o “Viagra femenino” que de solución a sus problemas sexuales como sucede con el varón.

Todas las mujeres son distintas y sus necesidades y problemas sexuales no se pueden ajustar fácilmente en un patrón o categoría. La sexualidad es una construcción única e irrepetible, muy determinada por el sistema de creencias que la persona ha desarrollado acerca del sexo, cómo ha transitado su desarrollo psicosexual, sus primeras experiencias sexuales infantiles y adolescentes, cómo fue su educación sexual, la cultura sexual en el seno familiar, qué tipo de mensajes habilitadores o represores ha absorbido, cuáles han sido sus expectativas y temores frente a sus primeras relaciones sexuales, cómo fue la primera vez, con qué preconceptos y mitos o carga acerca de la sexualidad del varón y la mujer, cómo piensa que debería funcionar “normalmente”, etc.

La sexualidad humana es algo diverso, único y complejo que puede aportar mucho placer, satisfacción y salud, así como sufrimiento y trastornos que puede llegar a involucrar diversas áreas de la vida del individuo.

Cuando una mujer padece algún trastorno sexual puede provocarle gran malestar subjetivo (a veces también físico) y suele afrontarlo en primera instancia a solas, ya que le resulta, al igual que al varón, muy difícil de compartir incluso con sus amigas más íntimas, a veces ni siquiera con su pareja, por vergüenza, incomodidad, inhibición, prejuicios, temor a consecuencias negativas, a no encontrar solución, “a empeorar las cosas”, etc.

Actualmente existen muchas y variadas estrategias para resolver los trastornos sexuales femeninos a cargo de equipos interdisciplinarios especializados, que combinan tratamientos médicos, psicológicos y sexológicos ofreciendo soluciones integrales a corto plazo.

¿Qué es una Disfunción Sexual?

Son todas aquellas alteraciones que se producen en cualquiera de las fases de la respuesta sexual (deseo-excitación-orgasmo) y que impiden o dificultan el disfrute de la sexualidad. Se incluyen aquellas disfunciones relacionadas a la aparición del dolor en cualquier momento de la actividad sexual. La OMS (1992) incluyó en la definición “en diversos sentidos se trata de la dificultad o imposibilidad del individuo de participar en las relaciones sexuales tal como lo desea”

En la mujer los problemas sexuales pueden presentarse en su vida sexual de forma pasajera o permanente.

Pasaremos a detallar las principales disfunciones sexuales femeninas:

Deseo Sexual Hipoactivo (DSH): El deseo sexual es una fuerza biológica, condicionada por el aprendizaje, que nos lleva a buscar al otro y actuar de forma sexual. La disminución o ausencia de fantasías eróticas y deseos de actividad sexual en forma persistente o recurrente hacen referencia al deseo sexual hipoactivo o descendido.

¿Cuáles son las señales de la disminución del deseo sexual?

Se caracteriza por actitudes y comportamientos tendientes a la evitación y el rechazo sexual, falta de iniciativa, baja frecuencia de relaciones sexuales, ausencia de frustración si se les priva de mantenerlas, escasa respuesta a la estimulación genital o repuesta luego de un esmerado y persistente estímulo, pudiendo causarles molestias y hasta dolor.

Pueden tener excitación y orgasmo limitado a la estimulación genital, por lo cual muchas rechazan los juegos preliminares y reducen el sexo a la penetración.

Muchas no pierden la necesidad de sentirse queridas, ser abrazadas y besadas, siempre y cuando esto no sea interpretado por su pareja como predisposición para el coito, de ser así tenderán también a evitar este tipo de contacto físico.

Pueden aceptar la actividad sexual por amor, generosidad, obligación, para evitar conflictos conyugales y no por deseo. Esta disfunción puede colaborar en una crisis de pareja.

Es importante determinar si es el problema principal o la consecuencia de un problema sexual subyacente, como trastornos en la excitación, el orgasmo o por dolor (dispareunia, vaginismo).