Blog Fitness

¡Que el frío no te haga tirar la toalla!

Los días grises sumados al estrés o cansancio pueden llevar a dejar de hacer ejercicios. Vida Plena te propone algunos tips para no abandonar el gym y llegar espléndida al verano.

Sobre todo en invierno, quedarse calentito en casa, es una actividad mucho más deseable que el dedicar el escaso tiempo a ir al gimnasio. Por esto, las actividades cómodas y relajadas le ganan el lugar a aquellas dedicadas a mantener una vida sana y activa. Pero esto, lo más importante es sentirse motivado.

¿Por qué es común abandonar el gimnasio?

Los grandes culpables suelen ser el cansancio, las preocupaciones y el mal tiempo. La idea de solo querer descansar, sumada a las bajas temperaturas llevan a pensar en dejar de lado los ejercicios. A esto puede sumarse además la incapacidad de coordinar los tiempos personales con los de la familia.

Por otra parte, un factor muy importante es el no encontrar ejercicios con los que realmente se sienta satisfecho, lo que lleva a que el hacerlos no se vuelva una obligación.

Además de estos motivos, lo fundamental en la motivación para hacer ejercicios es poder ver los avances personales. Muchas veces, en los primeros meses los cambios son notorios, pero luego de un tiempo suele darse un “estancamiento”, es decir, que el entrenamiento no genere progresos ni retrocesos. Esto puede darse por utilizar siempre el mismo aparato o la misma rutina, ya que con el tiempo el cuerpo se acostumbra a los movimientos. Es entonces que cambiar la intensidad y practicar distintos ejercicios se vuelve una solución. Base con la que trabaja, por ejemplo, el método Crossfit.

Tips para motivarse

El deporte y la vida sana son fundamentales para el desarrollo personal. Por eso es bueno saber qué hacer para que no falten ganas de ir al gimnasio.

1. Conseguir un compañero para entrenar: Ir acompañado al gimnasio es una buena táctica, ya que el simple hecho de tener que juntarse con alguien para ir a hacer ejercicio, lleva a que la actividad no se abandone. Esto puede generar incluso una especie de “competencia”, lo que ayuda también a seguir con los ejercicios.

2. Hacer del gimnasio una red social: No es necesario hacer amigos, pero sí se pueden generar lazos con quienes asisten a la misma clase de baile o Pilates. Una buena forma de crear redes sociales con quienes van a entrenar es a través de las clases grupales, donde cada participante es una pieza fundamental del equipo.

3. Objetivos alcanzables: Para poder ver los avances y ser constante en el entrenamiento, es bueno plantearse diferentes metas, a corto, mediano y largo plazo. Lo importante es que sean objetivos que se puedan cumplir, como bajar algunos kilos o tonificar determinadas zonas del cuerpo.

4. Ver todas las opciones: Para no perder la motivación es bueno abrirse a nuevas opciones de entrenamiento, ya que ir al gimnasio no es solo seguir una rutina de ejercicios o levantar pesas.

 

Fuente: biut.cl