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Lenguaje sensual

Las palabras subidas de tono, incluidas sin ofender al otro, pueden potenciar la fantasía. Vida Plena te cuenta cómo el lenguaje incentiva el encuentro sexual.

La fantasía, que es fundamental para obtener mejores resultados a la hora del encuentro sexual, algo a los que contribuyen las palabras subidas de tono. Estas “palabras fogosas” abren la puerta al mundo de las fantasías, donde no hay reglas y nadie puede ser acusado de malo, perverso, sucio o repugnante.

Es importante conocer previamente a la persona, saber sus gustos y preferencias, ya que no a todo el mundo le gustan estas palabras, y por lo tanto en vez de calentar los motores, puede ocurrir todo lo contario.

Existen distintas formas de hacer el amor aunque la mejor manera de disfrutar es cuando uno se entrega y se siente libre, en sus acciones, pensamientos y sentimientos. Cada uno tiene que buscar su propia manera de excitarse, ya que la excitación de uno provoca la excitación del otro y viceversa. En la fantasía, los amantes saben exactamente cuándo, cómo y qué hacer para encender la pasión porque uno es el que dirige el espectáculo.

Para incluir el“dirty talk” a la rutina sexual de la pareja,es importante empezar de a poco y ver cómo repercute esto en la pareja. Conocer los gustos y preferencias. Si uno no está acostumbrado a hablar ni gemir, le va a costar mucho comenzar con algo muy subido de tono. Esto del “dirty talk” es algo que uno tiene que sentir, sino parece mecánico, duro, y puede ofender o quedar fuera de lugar.

Animarse a hablar es ir paso a paso, comenzando desde las expresiones más simples a las más complejas, pero siempre teniendo en cuenta que potencie y no descalifique al otro. Las creencias erróneas pueden actuar como tabúes y hacer que uno se sienta observado y criticado, y no termina disfrutando con plenitud.

Si existe el deseo de ir por nuevos caminos hacia el disfrute, una buena manera de comenzar es exagerar un poco lo que uno ya hace, por ejemplo gemir más fuerte, o comunicar lo que para uno es agradable, guiar hacia lugares más excitantes, calificar y hacer sentir al otro que hace las cosas bien aunque no las haga excelentemente como nuestro amante de fantasía, es importante dejar la crítica de lado y potenciar todo lo positivo.

El límite está en la capacidad de percepción entre ambos. Es fundamental ver cómo esto repercute, observar su mirada, gestos, qué comunica desde la no verbalidad.

Fuente: Rouge.com Foto: Fundación UNAM

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