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La evolución de Miley Cyrus

De princesa inocente de Disney Channel a provocadora pop sin un gramo de vergüenza, aquí te mostramos la dramática transformación de la ex Hanna Montana.

Miley Cyrus (entonces llamada Destiny Hope Cyrus) apareció en el radar en 2006 con la serie de Disney, Hanna Montana. El show fue una sensación en el mundo y catapultó a la joven al estrellato. Aunque ella no era una extraña ante las cámaras y las grandes producciones, gracias a su padre, el cantante y actor Billy Ray Cyrus, Miley participó en pequeños roles en series y películas, como El gran pez de Tim Burton, pero no fue hasta la serie de Disney que ella se convirtió en ídolo de los niños de todas partes del mundo.

Cuando, en 2011, la serie acabó, Miley tenía 18 años y una carrera en el pop con una recepción bastante positiva de parte de su joven público, con canciones como Party in the USA y 7 things.

Pero, como pasó con tantas otras sensaciones pop que pasaron antes de Cyrus, los jóvenes cantantes que se dirigen a un público que consiste en niños y adolescentes tienen fecha de expiración. Tal como Britney Spears se reinventó después de su pasaje por el club de Mickey Mouse, Cyrus dejó de lado todo rastro del puritanismo de Hanna Montana y se convirtió en una bestia pop.

Comenzó con un video y un nuevo look

¿Esta era la nueva Miley? Irreconocible y haciendo twerk en una fiesta con sus amigos de Los Angéles. Esta canción, que tiene demasiado lenta para ser un tema de club e innumerables referencias a las drogas dejó a los medios y a los espectadores sin saber qué pensar. El video es absurdo y Miley irreconocible. Lo que se posicionó como una canción de fiesta parece un pedido de ayuda de una joven atrapada en el mundo de los excesos Hollywoodenses, Miley no puede, y no quiere, parar.

Los infames VMA

Después de esta presentación la gente habló más sobre Miley Cyrus que sobre los eventos en Siria a través de las redes sociales. Eso lo dice todo. Miley abandonó oficialmente los límites del buen gusto y se presentó con un atuendo que dejaba poco a la imaginación y se paseó por el escenario junto con Robin Thicke cantando otra canción moralmente cuestionable, Blurred Lines. Lo único que quedó de esa noche en el imaginario colectivo fue esa presentación, los ositos de peluche bailando alrededor de Cyrus y esa lengua que shockeó al mundo. Con eso Cyrus se aseguró el puesto de reina del pop por el 2013.

Lo que sigue

En lo que va del año, Cyrus lanzó dos videos más, Wrecking ball, una balada sobre un rompimiento amoroso, dirigido por Terry Richardson, el fotógrafo conocido por sus fotos de celebridades subidas de tono; y 23, que salió esta semana. Este tema, que cuenta con la participación de los raperos Wiz Khalifa y Juicy J, contiene más menciones a las drogas y las fiestas. Miley se volvió una chica salvaje, y seguro permanecerá en los top 10 del pop mundial por mucho tiempo más.