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Evita un ataque de caspa

Muchos son los motivos de la caspa, incluso el estrés puede ser su causa. Muchos también son sus tratamientos. Hoy, te revelamos causas y soluciones para el dilema.

La caspa es una enfermedad de la piel del cuero cabelludo y no, como se tiende a pensar, del cabello mismo. De hecho, a lo que llamamos caspa es a la manifestación del problema, causado por una inflamación en la piel. Su diagnóstico clínico en realidad es el de dermatitis seborrea.

La mayoría de las personas alguna vez tuvieron caspa. Los hombres tienden a tener más caspa que las mujeres y por ello hay un mercado muy exitoso de shampú anti caspa para hombre. Para entender mejor el proceso de la seborrea es necesario tener en cuenta que la piel de todo el cuerpo se renueva cada 20 o 30 días. Esto, se da de manera natural. El inconveniente aparece cuando este proceso se acelera porque provoca un desequilibrio que se manifiesta en la caspa.

Intuitivamente mucha gente cree que la causa de la caspa es un mal enjuagado de cabello o el uso de un shampú que reseca el cuero cabelludo. Si bien esto es cierto, el asunto es más complejo debido a que ni siquiera a nivel científico se ha logrado determinar con certeza todos los motivos de la caspa. Pero, lo que sí es seguro es que puede haber varias causas para la aparición de este antiestético mal.

Una de las razones por las que tenemos caspa es por la insuficiente actividad de las glándulas seborreas que se encuentran en gran cantidad en la piel de la cabeza. Eso lleva al resecamiento de la piel. También el estrés, el cansancio o incluso los problemas digestivos pueden también producir que la piel se descame. Otro factor que favorece la manifestación de la enfermedad es la aparición de un tipo de hongo en la cabeza, llamado “pityrosporum”.

Para curar la caspa los médicos suelen recomendar el uso diario y sin discontinuar de shampús antiseborreicos, porque contienen ingredientes tales como sulfuro de selenio, ácido salicílico, azufre y alquitrán. Estos ingredientes, por lo general, aniquilan el problema.

Sin embargo, hay quienes tienen objeciones al momento de usar sustancias tan dañinas en el cabello. Por eso, también existen medicinas alternativas como el uso de aceites, bálsamos y miles de remedios caseros con ingredientes como limones o remolachas. Aunque estos no son aceptados unánimemente por la comunidad científica, hay muchas personas que manifiestan sus buenos resultados.

Por último, hay médicos que sí aceptan un tratamiento con base en una dieta específica. Lo que se recomienda es ingerir alimentos que poseen betacaroteno y vitamina B, como la zanahoria, el boniato, el tomate o el melón. También realizar aportes de zinc a la dieta como carnes rojas, mariscos, maní o semillas de girasol. Estos dos últimos, al igual que los pescados, aportan ácidos grasos esenciales muy importantes para evitar la resequedad de la piel.

Cualquier opción, si funciona, puede ser igualmente válida. Lo importante es mantener un equilibrio, tanto a nivel físico y alimenticio, como a nivel mental.