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Consejos para salir a correr

Con los días lindos se comienza a ver más y más gente corriendo por la rambla. Muchos son amateur y otros lo hacen como entrenamiento diario. No importa cuánto ni con qué frecuencia corres, te dejamos algunos consejos para hacerlo de la mejor manera.

Correr es uno de los ejercicios más convenientes para trabajar todo el cuerpo. Claro, caminar también tiene sus beneficios, pero las investigaciones que han demostrado que correr es la forma más eficiente para quemar grasa. Un estudio reciente, hecho por el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley en California, descubrió que los corredores queman más calorías y tienen un mayor descenso en el índice de masa corporal que quienes solo se ejercitan caminando. Cuando se corre se es más propenso a mantener un peso constante por una simple razón: cuanto mayor sea la intensidad del entrenamiento continúas quemando más calorías post-ejercicio.

Disminuir de peso y tonificar tu cuerpo son apenas dos de los beneficios que obtienes. También podrás reducir el riesgo de padecer enfermedades cardíacas y diabetes, ya que el correr equivale a una intensiva sesión de cardio. Incluso, al hacer este ejercicio, puedes aumentar tu estado de ánimo, reducir el estrés y fortalecer tus músculos, especialmente de la parte inferior del cuerpo. Ni siquiera tienes que dedicarle mucho tiempo: con 20 a 30 minutos, tres o cuatro días a la semana, es suficiente para lograr buenos resultados.

No debes seguir una rutina específica para quemar grasas si no quieres, sigue el plan que mejor se adapte a tu nivel físico. Pero, siempre es bueno añadir a tu rutina personalizada un día de entrenamiento cruzado, es decir, un día en el que practiques otro tipo de deportes como salir a andar en bicicleta o nadar. Eso hace que se acelere la quema de calorías y además ayuda a prevenir lesiones.

Para terminar, cuatro pequeños consejos que te facilitarán el empezar a correr:

1. Comienza con el pie derecho. Un buen calzado deportivo puede ayudar a evitar lesiones como dolores en las rodillas.

2. Haz trabajar a tu cuerpo, no a tu diafragma. Acompaña tu travesía de una buena respiración. Una buena técnica es inhalar y exhalar a dos tiempos: al ritmo de tus dos pies.

3. No comas demasiado antes de salir. El estómago lleno puede causar un malestar innecesario, siempre es recomendable comer tras terminar la rutina.

4. Piensa como la tortuga, no como la liebre. Un error muy común es empezar muy rápido. Debes dar tiempo para que tu cuerpo se acostumbre a las exigencias a las que lo sometes.

Es muy sencillo y no es necesario ser un atleta experto para salir a correr. Entonces, ¿qué esperas?