Blog Fitness

Algunos riesgos de ir al gimnasio

Ir con frecuencia al gimnasio tiene muchos beneficios pero también puede implicar ciertos riesgos. Vida Plena te cuenta qué precauciones debes tener a la hora de hacer ejercicios.

Hacer ejercicio regular o asistir al gimnasio es, sin lugar a dudas, una actividad muy saludable, la que no solo te ayuda a sentirte bien sino también a desarrollar la musculatura y mejorar la figura. Sin embargo, hay algunos detalles a los que hay que estar atentos:

Las infecciones

En primer Iugar, los gimnasios y, sobre todo, los vestuarios, se presentan como los ámbitos ideales para el contagio de los hongos. Esto se da principalmente porque estos microorganismos viven y se multiplican en lugares húmedos. Por esta misma razón, para evitarlos es imprescindible mantener los pies y las ingles, partes del cuerpo que tienden a estar húmedas, siempre secas y también se debe tratar de no caminar por los vestuarios sin calzado.

Por otra parte, los hongos pueden reproducirse gracias al propio sudor, por lo que es importante bañarse en seguida de realizado el ejercicio y secarse con cuidado. Además es bueno usar ropa interior de algodón, para que no retengan la humedad.

Luego, en segundo lugar se encuentran las infecciones ocasionadas por virus o bacterias. Esto suele suceder en lugares públicos o donde circulan muchas personas ya que en estos lugares también se puede pescar una gripe. Para evitar estos contagios te recomendamos lavarte siempre las manos y, si tienes algún síntoma, no vayas al gimnasio hasta que te recuperes completamente.

Uso de los aparatos

Muchos problemas pueden derivarse del mal uso de las máquinas, ya sea por exceso en el peso o por realizar mal los movimientos. Por esto, es fundamental buscar un gimnasio que cuente con personal capacitado, no solo para mantener las máquinas en buen funcionamiento sino, en particular, para que puedan asesorarte sobre los movimientos y el peso adecuado para tu peso y estado físico. Por otra parte, le puedes pedir que te explique los ejercicios y cómo distinguir entre un dolor derivado del esfuerzo físico y uno derivado de las lesiones. Es bueno además asegurarse de mantener la postura adecuada para no dañar la columna.

Por último, es importante estar al tanto de la higiene y el mantenimiento del lugar.

 

Fuente: vidaysalud.com